Pequeños segmentos en papel lagrimado

I Dale un par de pinceladas al retrato que borras de mí. Tendrás la certeza de que quien te ame te amará a ti por ser cómo eres, y no amará algo que se parece a ti, que realmente nunca has sido tú. II Siento un gran vacío entre las cosas y yo, siento un …

Tu voto:

El beso imperfecto

1 Ese beso imperfecto poseído ayer en el rellano de una escalera, mi dulce enhorabuena -mientras el rocío del mar pulverizaba la orilla del mundo con su insaciable sed de alcanzar las estrellas-, es hoy el recuerdo tierno, perfecto, nuestro de un beso profundo, fundamental la raíz precisa de mi osadía. 2 Aquí junto a …

Tu voto:

1910

Me hice durante un cierto tiempo todas las preguntas posibles y aquellas imposibles también, sin darme respiro alguno al hacerlo ni menos otorgarme una respuesta que me hiciera sentir tranquilo, satisfecho, sosegado, más equilibrado, menos alerta con esta sensible situación que ha terminado por erizar la totalidad de mis sentidos. Al final de esa tarde, …

Tu voto:

Me doy

No es exactamente apatía lo que me envuelve, es algo un poco más profundo que el olor dulzón del invierno: es una mezcla de amores desatados y océanos de fuego reprimidos, que surgen demiúrgicos en mi superficie escorada, pasiones y deseos un tanto desbocados por la claridad del día, reflejada en las olas que murmullan …

Tu voto:

El señor Morrison

Me siento en una orilla poco transitada del camino, polvorosa, agrietada, añosa por así decirlo: veo el desierto profundo, sus voces, otras luces lejanas, la perspectiva de la vida, los ecos no visitados, aquellas aristas de un tiempo inexistente, el ocaso de otros soles perfectos, la mansedumbre del atardecer en tus ojos. Cuando miro hacia …

Tu voto:

Un caballero de metal

Postrarse en sumisión fue el más cándido de los actos ingenuos, armarse caballero en esta vida requiere un poco más que honor: lo sabes, no basta que reluzca una armadura, ni la nobleza de tu espada, ni la tragedia de tu historia, ni la dulce gloria o el ideal de tu destino, ni en que …

Tu voto:

Un Caballero

Sin duda, mi propia visión en el espejo me sorprende: el sombrero de copa, el traje de smoking con levita y chaqué, bufanda blanca, el rostro suave por la afeitada y, por supuesto, la sonrisa fiera, después de todo soy un caballero. ¿Te atreverías a danzar esta pieza conmigo? _____ Alejandro Cifuentes-Lucic © Catalejo 2009

Tu voto:

Circunstancias apremiantes

Caminamos sobre la pesadilla de nuestras circunstancias apremiantes. Somos derrotados por nuestros pasos. Colaboración de Alejandro Cifuentes-Lucic y Mamadou Diomandé Alejandro Cifuentes-Lucic © Catalejo 2009

Tu voto:

Un caballero, un bandolero

La vista en el camino, fija. Debajo del pañuelo, la sonrisa fiera, una mano firme en la brida, la otra suave en la bandolera, acariciando insensible el revólver metálico, frío: esperando esperando el momento esperando la diligencia y su tormenta de caballos. Aunque el momento es feroz, el instante que florecerá de violencia, debajo del …

Tu voto:

Tarapacá

De estas tierras surgió mi ceniza mezclada y lavada con un desordenado tinte de sangre española, criolla, eslava y diaguita, casi amanecida y nutrida desde las mismas salitreras que hoy son ruinas de mariposas amarillas y gastados sueños de sulfatos y costras y borras de arcilla y recuerdos. Del desierto. Aunque lo mío es más cerca del …

Tu voto: