Hoy

Me abandono a tu desolación,
a la cortesía de vivir
en la sumisión de lo genésico,
la pasión de morir
en la grosería del olvido.

Veo el negro de tus ojos
llenando el espacio de mi vida,
como despedida anticipada,
como rendición insuperable,
como postración inequívoca,
como presagio de una trágica desbandada
de esta vida y de este mundo,
drenando de lágrimas negras la mortalidad
que ruge sobre el rumor de la caracola.

Le preguntas al silencio.
Siempre.
¿Me besarías en una noche de lágrimas?
Y me quedo mudo aguardando
la mutilación de cada día,
diciéndote que estoy aquí,
pero que ya no soy,
que hace tiempo dejé de ser quien era.

Pero seré yo quien despierte de esta muerte,
del abandono de tus besos,
de la ausencia de tus ojos,
del ardor ido de nuestros cuerpos,
del silencio de tus palabras,
del murmullo sordo de la destrucción
que todo lo devora
en su afán de imitar
esa bravata diaria del océano.

Alejandro Cifuentes-Lucic © Catalejo 2010
El imperio de las migajas – 2011

Fotografía: “Modelo” – Original de Adriana Reid (México). Usado con permiso de la autora. Todos los derechos reservados ©.