Abajo.
La hora, escarlata.
El tiempo, detenido.
En el cielo, un sol quemándolo todo.
La noche invertida, aterida por un frío entumeciendo el desierto báratro.
El silencio.
La porosidad del agua.
La hebra perdida.
Un martillo, perforando el corazón desintegrado de una grieta.
La barrena ensangrentada de barro, polvo, greda, arcilla, marga, indetenible.
Los corazones, quietos.
Los ojos en penumbra.
La razón muda.
Los hombres héroes, hermanos, sabios: los viejos.
El túnel. La boca.
La luz en las fauces de la sima.
Hacia la cima.
La realidad. La hiperrealidad.
El apogeo, la culminación,
el instante último del desahogo,
el fin transitorio del sufrimiento.
La vida vuelta sensibilidad:
no olvidar, mañana,
cuando las otras luces se apaguen.
Arriba.

Alejandro Cifuentes-Lucic © 2010