Tus ojos me han mirado caminar por el viejo barrio de esta antigua ciudad,
todo el tiempo que la vida me hizo crecer y transformar con dureza, mi mirada de niño a hombre.
No fue la lluvia, ni la niebla de la mañana,
ni la maraña de tranvías deambulando de día y de noche,
lo que impidió descubrir nuestras mutuas existencias sobre el asfalto húmedo de las calles de la urbe.
Nunca me miraste, nunca advertiste mi presencia,
nunca detuviste tus sentidos para captar el detalle de una vida que transitaba junto a la tuya,
mirando disimuladamente la belleza altiva de tu porte, tu palidez otoñal
la pureza cristalina de tus ojos, tu cabello negro ensortijado,
respirando en silencio al ver tu silueta macharse enfundada en un abrigo gris, grácil, hermosa, glacial
por las callejuelas regadas de gentes, de voces, de olores, de una atmósfera de rocío
y de la ignición almibarada de las luces de la ciudad iluminando lentamente el atardecer.

(Santiago, otoño de 1877 … años antes de 1910)

Alejandro Cifuentes-Lucic © 2010

Photograph: “Your Eyes” – Original by Marijana Lucic (Kikinda, Serbia). Artwork used with permission.