1

No puedo parar de construir este amor, no puedo.
Me levanto en la mañana con el último pensamiento que la noche anterior dejó de él.
Quiero que siga creciendo embebido de tus besos hasta la raíz más insondable de mi mismo.
Soy la luz altisonante que el destello de tus ojos deja en la premura de cada parpadear, respirándonos.

2

¿Qué me dices de todos estos años dócil, abandonada, zaherida,
descuidada, dolorida bajo el tormento y la tuición de un juez supremo, iluminado por su razón?
Eres tan frágil que apenas te reconocí cargándote en mis brazos.
Ibas dormida.

3

Hoy me has dejado como ofrenda la replica de las palabras
que te he escrito desde siempre,
y has descubierto que detrás de lo que digo no solo se esconde un atreverse,
si no un decídete a vivir.

4

No hay vanidad alguna en lo que expongo:
¿debo callar lo que más amo
por temor a destruir a quién más amo?
No, deletrea tu nombre en el eco desde mi boca.

Alejandro Cifuentes-Lucic © Catalejo 2010

Photograph: “San Ángel” – Original by Adriana Reid (Ciudad de México, México). Artwork used with permission.