1. Hoy no has venido y de verdad la vida ya no fue lo mismo.
  2. Hoy no has venido y de pronto, me sentí desamparado, perdido entre las piras que recuerdan que aquí estuvimos.
  3. Sabes reconfortarme con la suavidad de tus palabras en cada momento, en cada preciso instante, segundo, secuencia o hecho que logro invadir de tu dominio. Presente o ausente. Palabras que surgen violáceas desde tu boca nadando en torbellino por sobre las nubes y las tormentas -arriba del cielo-, y arreciando en mi para cuando las necesito y también cuando las (re)quiero. Tu aliento impulsa las palabras que constituyen toda una experiencia indivisible, única, bella: el murmullo tranquilo y cercano cuando me abrazas en la oscuridad o el torrencial latente de energía que brota de todos tus poros cuando me amas a plena luz del día.
  4. De noche me escondo, de día me proteges. Somos como un amor encubierto.
  5. A eso vine a este mundo, a amarte.
  6. Y también a fallar, a errar, a equivocarme: para qué existir si la rutina de la perfección no nos deja crecer.
  7. Me he buscado dentro del error. He descubierto que vivo en el error: de él me nutro, existo, allí soy y estoy. Prefiero el error al horror.
  8. Un error sería no amarte.
  9. Un horror sería no arriesgarme a hacerlo.
  10. Tus ojos tienen nombre. Tu mirada también.

Alejandro Cifuentes-Lucic © 2010 – Libro E

Photograph: Button clusters – Original by Marijana Lucic (Kikinda, Serbia). Artwork used with permission.